Un cava con historia

El 26 de marzo de 1894 el Diario de Avisos de Zaragoza publica una copia de la carta mandada por el alcalde de Cariñena y algunos principales de la población al periodista aragonés Mariano de Cavia, afincado en Madrid.

En la misiva, escrita en clave de humor baturro de la época, le anuncian el envío de un tonel y unas botellas para una Fiesta de la Jota que tienen previsto celebrar. Más adelante, añaden: “como sabemos que los currutacos bebís, después de comer bien, eso que llaman champán, sus mandamos del que aquí hacemos, porque con el otro, la jota suena mal; y con este ya verís como Santiaguico Lafuente y el secretario de Bárboles sacan de su cabeza un puntiau que dé gozo oílo.

Es la primera referencia al ahora denominado ‘cava’ que se conoce en Cariñena.

Años después, en 1909, con motivo de la concesión del título de ciudad a la población por parte de Alfonso XIII, se sabe que los asistentes al banquete correspondiente brindaron con Champagne Cameo, elaborado por un productor local.

En los primeros años ochenta del siglo XX y con el asesoramiento de una familia de bodegueros del Penedés, donde se había formado el enólogo de la bodega, Javier Domeque, Bodegas San Valero comienza a elaborar cava de forma limitada y exclusivamente para sus socios. Y ya en abril de 1984, como consecuencia de la gran aceptación del producto, constituye Bodegas Gran Ducay para ampliar la producción e iniciar una comercialización más amplia.

Tras el ingreso de España en la Comunidad Económica Europea y la armonización de las legislaciones nacional y comunitaria, el municipio de Cariñena es uno de los pocos de fuera de Cataluña que se integra en la llamada Región del Cava y que hoy constituye el territorio de la Denominación de Origen Protegida Cava.

De esta manera, el cava Gran Ducay, elaborado mediante el método tradicional de fermentación en botella, es uno de los pocos que cuentan con la certificación del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Cava en Aragón.

Las señas de identidad de Gran Ducay

La creación de Bodegas Gran Ducay fue un hito importante para la Cooperativa San Valero y para el municipio de Cariñena. Era también el resultado de una ilusión, la de desarrollar una línea de negocio nueva, la producción de cava, como consecuencia del éxito boca-oreja que la iniciativa primera, destinada únicamente a los socios de la cooperativa, había tenido entre el público externo.

Con el paso del tiempo, Bodegas Gran Ducay comenzó a comercializar los vinos de alta gama del ahora Grupo BSV, por lo que se precisaba de una identidad gráfica que resumiese los valores corporativos más significativos de la compañía: origen cariñenense, vocación por la excelencia y notoriedad histórica.

De este modo, revisando documentos relativos a la historia del vino en la localidad, se optó por seleccionar la firma de uno de los antiguos notarios del lugar y adecuarla a la comunicación que desde la bodega se quería realizar.

Se eliminaron elementos gráficos para restar rimbombancia al símbolo, pero sin eliminar sus connotaciones de lustre y esplendor ni la acertada composición de la firma original. Con los arreglos se reforzaba también la geometría representada por el triángulo y, en consecuencia, la facilidad de recuerdo del logotipo. Al mismo tiempo, la figura central abarrocada, remite simbólicamente al cuidado y la minuciosidad propios de la elaboración de vinos de calidad. Finalmente, se seleccionó una tipografía adecuada a la imagen gráfica y que, al mismo tiempo, no diera problemas de legibilidad.

Gran Ducay en la Vuelta Ciclista a España

Desde el año 2007, Gran Ducay Brut Nature es el cava oficial de la Vuelta Ciclista a España. Más de 20 000 kilómetros y muchos millones de aficionados al ciclismo y a los vinos espumosos unen a un producto que ha sido valorado como uno de los ocho mejores cavas de España con un acontecimiento deportivo de élite y dimensión internacional.

En todos estos años Gran Ducay ha compartido podio y honores con los mejores ciclistas del mundo y ha sido el hilo conductor de la felicidad que genera el triunfo tras un sufrido esfuerzo.

Nuestro cava es asimismo fruto del esfuerzo, de la ilusión y del imparable deseo de ser cada vez mejores y ofrecer cada vez mayores satisfacciones al público. Por eso se identifica con el deporte y, en particular, con el ciclismo, al que apoya no solo en sus manifestaciones más notorias, sino también en aquellas que son imprescindibles para el mantenimiento del deporte base y la implantación de hábitos saludables entre los jóvenes.